Blas de Lezo, el héroe desconocido
Tal vez sea uno de los más grandes héroes de la historia de España... y es un desconocido.Hoy vamos a hacer un poco de justicia histórica recordando a este hombre y sus hazañas. Siempre me asombra comprobar como algunos de los personajes de nuestra historia más relevantes son relegados al olvido. Pues bien, para eso estamos:
Su nombre, Blas de Lezo (Guipúzcoa, 1688-1741), y su vida es digna de la mejor de las peliculas.
Fué un marino de reconocido talento y genialidad, cuya brillante carrera aseguró el dominio marítimo del Imperio Español durante más de 60 años. Y, sin embargo, murió en el olvido.
Este almirante español perdio medio cuerpo en la batalla:
la pierna izquierda con 15 años, el ojo izquierdo en la defensa de Tolon, el brazo derecho durante el sitio de Barcelona, en 1714, con 25 años.
Con apenas 12 años, se enrolara en 1701 como guardiamarina al servicio del conde de Toulouse, Alejandro de Borbón, hijo de Luis XIV. Se integró en la armada francesa porque la española era apenas inexistente, fiel reflejo del descalabro económico y la decadencia de los Austrias en esta época.
Tres años más tarde estallará la Guerra de Sucesión en España, al no dejar Carlos II descendencia alguna, enfrentando a Felipe de Anjou, por parte francesa, y al archiduque Carlos de Austria, apoyado por Inglaterra, ya que esta última temía el poderío que alcanzarían los Borbones en el continente.
En 1706 se le ordena abastecer a los sitiados de Barcelona al mando de una pequeña flotilla. Sirviéndose de su aguda inteligencia, realiza su cometido brillantemente, escapa una y otra vez del cerco que establecen los ingleses para evitar el aprovisionamiento. Para ello deja flotando y ardiendo paja húmeda con el fin crear un densa nube de humo que los protegiera... Los británicos se ven impotentes ante tal despliegue de ingenio.
El rey de España le encargó en cierta ocasión recuperar una fortuna que el entonces reino de Génova le adeudaba. No sólo volvió con el dinero sino que, bajo amenaza, hizo que la ciudad italiana rindiera honores a la bandera española mientras navegaba frente a su puerto.
En 1725, al mando de tres navíos, se enfrenta con varias escuadra de piratas en las costas de Perú capturando de una sola vez cinco barcos holandeses, siendo seis los apresados poco después a los ingleses. Blas de Lezo usaba una táctica tradicional entre los españoles de aquella época: acercarse lo suficiente como para pasar al abordaje, donde los hispanos eran claramente superiores. Buscaban siempre acortar la distancia con el enemigo hasta llegar al sable o la balloneta.
Su sola presencia en una zona era suficiente para que corsarios y piratas huyeran de inmediatato, especialmente los británicos a los que derrotó en cuantas ocasiones se enfrentó.
En 1739 Inglaterra y España se enfrentan en la llamada “guerra de la oreja de Jenkins”.
El conflicto lo provocó, y de ahí su nombre, el corte de una oreja a un pirata inglés por parte de un marino español y la posterior amenaza al rey anglosajón de hacerle lo mismo si aparecía por ahí.
El monarca de las islas se lo tomó tan mal que decidió vengarse conquistando, nada menos que Cartagena de Indias.
Y organizó lo que fue la “Armada Invencible” inglesa. El almirante Vernon, al mando de 180 barcos y 23.500 hombres cerca la ciudad pero no cuenta con que, desde hace tiempo, Blas de Lezo se encuentra allí, ha organizado las defensas y, con 2.500 soldados y marineros, se dispone a defenderla. La proporción era de 10 ingleses por cada español... fué el segundo mayor ataque anfibio de la historia de la humanidad, sólo superado por el Desembarco de Normandia.