Zonas económicas especiales

Publicado en por Pepola

shanghai_jinmao-09-HP.jpgUno de los mecanismos que mejor han funcionado en los últimos años para impulsar la economía de países y regiones en desarrollo son las llamadas Zonas Económicas Especiales, también llamadas "zonas francas" o "zonas de comercio libres de impuestos".

Han sido un laboratorio de pruebas para aplicar un conjunto de medidas orientadas al desarrollo económico, la promoción de inversiones y la transferencia tecnológica dentro de un régimen de economía planificada.

Su único objetivo es potenciar el comercio internacional.

Las Zonas Francas están reguladas por leyes establecidas por el gobierno de cada país. No existie ninguna ley internacional que las regule en su conjunto.

El tiempo de concesión se establece habitualmente por un tiempo de 25 años prorrogables.

 

Los terrenos en que se instalan las Zonas Francas pueden ser públicos o privados y disfrutan de ventajas económicas especiales.


El origen de las zonas francas se remonta en los siglos a la aparición del comercio internacional.

Los poderes coloniales, establecieron zonas de libre comercio en puntos estratégicos sobre la ruta de comercio internacional.

Gibraltar (establecida en 1704), Singapur (establecida en 1819) y Hong Kong (establecida en 1842) son los ejemplos más importantes.

Después de la segunda guerra mundial cuando el comercio internacional empezó a crecer de nuevo, las zonas de libre comercio fueron establecidas en puntos importantes de rutas internacionales de comercio alrededor del mundo.

A finales de los 60 había 10 zonas económicas especiales en el mundo; la mayoría en Asia -Hong Kong, Singapur, Taiwan e India- y en América Latina -México, Colombia y República Dominicana-.


Para 2004 ya había 3.000 zonas francas en 120 países que generaron más de 600 mil millones de dólares en exportaciones y daban trabajo a 50 millones de personas en todo el mundo.

 

Zonas francas en la UE: Hamburgo, Copenhague y Venecia.

En España hay cuatro zonas francas: Vigo, Barcelona, Gran Canaria y Cádiz.



El caso de China

9219_4.jpgChina es un claro ejemplo del papel que juega el Estado en el desarrollo económico de un país y de los regímenes especiales para atraer inversiones.

En 1979 se creó la primera zona franca de China.

El 30% de las exportaciones de China proviene de las 54 zonas económicas especiales del país agrupan a más de la mitad de sus compañías de alta tecnología,responsabilizándose así con el 15% de las importaciones y exportaciones de China y el 23% de la inversión extranjera total.

 

China se vio obligada a aplicar el modelo de zona franca porque otros países de la región comenzaron a utilizarlo, y obtuvieron resultados interesantes. Las zonas francas ya habían sido implementadas con gran éxito en Taiwán y Corea desde finales de los ’70 y lograron constituirse en un elemento esencial de su estrategia de industrialización orientada al comercio internacional.

 

Las zonas económicas especiales son un éxito de desarrollo para las autoridades chinas, pero tienen ciertas debilidades, como por ejemplo, que dependen en exceso de la inversión de capital extranjero.


Esta inversión viene llamada por los bajos precios de la mano de obra, por lo que sustituyen la inversión en tecnología por fuerza de trabajo, comprometiendo el desarrollo futuro de la industria china. Además, estas zonas necesitan grandes inversiones en infraestructuras, a cargo del Estado chino. La fuerza laboral, por otra parte, tiene muy pocos o ningún derecho, ya que están prohibidos los sindicatos y las huelgas, y no tienen jubilación ni otras cargas sociales, agravado por el hecho de que muchos trabajadores son inmigrantes sin papeles dentro de su propio país, al carecer de su «pasaporte interno».


Fuentes:

elsiglodetorreon.com.mx

free-zones.org

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