Virus y Evolución

Publicado en por Emma Rodriguez

Los virus no son los malos de la película como siempre nos los ha hecho ver la medicina. La idea de que los virus sólo traen cosas malas es errónea.
La vida en nuestro planeta no sería tal sin la intervención de los virus.

Los virus han sido considerados grandes amenazas para la humanidad. Pero un sorprendente descubrimiento ha puesto de manifiesto su extraordinaria capacidad creadora.

Según los últimos estudios, han jugado un rol principal en la evolución desde el comienzo de los tiempos, dando forma a todos los seres y cambiándolos.

Los virus constituyen uno de los principales motores de la evolución. Son los encargados de los cambios en el genoma que permiten la adaptación a su medio.

El carácter singular del mundo de los virus es cada vez más objeto de numerosas investigaciones.
Los virus se encuentran en todos los medios terrestres existentes, desde glaciares y desiertos hasta cuevas profundas. De hecho, donde quiera que haya una vida celular cualquiera, allí abundan los virus.

Se estima que son 10 millones de veces más numerosos de lo que se creía hace algunas décadas. Un milímetro del agua de un lago puede contener más de 200 millones de virus, por ejemplo.

Por si todo esto fuera poco, la diversidad vírica es considerable: se piensa que existen 100 millones de tipos diferentes de virus.

Cierto es que los hay que, como el virus de la fiebre del Ébola, provocan enfermedades mortales condenándose ellos mismos a la desaparición. Pero la mayoría de los virus han preferido la simbiosis a la agresión. Así, se integran en la maquinaria celular de sus huéspedes, en la se convierten en pasajeros simbióticos permanentes.


Virus, los tejedores de genes

Estas evidencias descansan en el código genético que se encuentran en el interior de nuestros cuerpos.

El descubrimiento de que el genoma humano contiene fragmentos de virus y bacterias ha dejado con la boca abierta a millones de personas.


Se ha descubierto que muchos de los fragmentos rotos de nuestro ADN que eran aparentemente inservibles (llamados ADN Basura) son en realidad retales de antiguos virus. Descifrando sus códigos, los científicos están escribiendo un nuevo capítulo en sobre la evolución humana.

Luis Villarreal, que pertenece al departamento de Biología Molecular y Bioquímica de la Universidad de California, afirma que los mamíferos «son únicos en el sentido de que sus genomas están altamente infectados con genes retrovirales endógenos».

Esta invasión ha sido la causa de una gran parte de las mutaciones adaptativas producidas en los últimos 500 millones de años, como, por ejemplo, la de la aparición de la placenta, indispensable para la reproducción de los mamíferos modernos :la aparición de los mamíferos equivale a la invención de la placenta.

Las últimas investigaciones relativas a los virus restan además importancia a la competición (gen egoísta) entre los genes como motor de la evolución.

La función del ADN "Basura"

En la biología evolutiva y la biología molecular, el ADN basura -que palabra tan horrible- es una etiqueta provisional de las partes de la secuencia de ADN (de un cromosoma o un genoma) para los que, hablando claro, no se tiene ni idea para que vale.

El 95 % de nuestro ADN es “ADN basura” y más del 70 % del material genético está formado por repeticiones...
aunque nuevas investigaciones indican que estas repeticiones son de todo menos “ADN basura”, dado que proporcionan una gran fuente de variabilidad evolutiva y podrían tener la clave de algunas de las importantes diferencias físicas que distinguen a los humanos del resto de especies.

Dado que los virus, tanto en aquella época como ahora, eran mucho más abundantes que las células, fueron los agentes más activos y eficaces de la diversificación de la vida. Fueron asimismo responsables de lazos evolutivos determinantes, como el paso del mundo del ARN al del ADN, y también de la invención del núcleo celular.

Los retrovirus están en nuestro ADN. Investigaciones llevadas a cabo desde el año 2000 han ido revelando que, al menos, el 8% del ADN humano está formado por ellos.

Conclusión

A lo largo de los ciento y pico años transcurridos desde su descubrimiento, y en repetidas ocasiones, los expertos han cambiado de opinión acerca de la identidad de los virus.
Considerados primero venenos, luego formas de vida y más tarde sustancias bioquímicas, los virus ocupan hoy, en el pensamiento biológico, una zona gris entre lo vivo y lo inerte: incapaces de autorreplicarse, lo consiguen, sin embargo, en el interior de una célula viva. Además, condicionan de una forma determinante el comportamiento del huésped.


La información que se transmite en la materia está sujeta a errores pues siempre actúa la biodiversidad. Esto probablemente hace que los virus se tornen patógenos. Lo importante será determinar como y porqué se “malignizan” los virus. Otra hipótesis es que cuando un virus es dañino para un organismo es porque este no acepta la información que el virus transporta por lo que como toda información tiende a difundirse y para tal efecto se reproduce en la célula huésped.

La evolución no es un proceso de adaptación gradual ni al azar como nos han enseñado.

Aún no está del todo claro qué procesos son los que han ido dejando en nuestro genoma humano los genes de virus y bacterias como parásitos de nuestra herencia ni el modo en que millones de años atrás estos seres dejaron su impronta en el ADN humano.
Fascinante.

Fuentes:
"
Viruses and the evolution of life" de Luis Villarreal
"La función de los virus en la evolución" de Máximo Sandín
Revista Investigación y Ciencia

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