Tasa Tobin, el impuesto espantaespeculadores

Publicado en por Pepola

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En 1972, año con graves problemas monetarios, el Premio Nobel de Economía James Tobin, propuso un impuesto sobre las transacciones cambiarias (ITC), lo que sería conocido como "Tasa Tobin": un impuesto que tenía como objetivo reducir la especulación cortoplacista destinado a controlar la especulación con las divisas... algo que hoy está en boca de muchos debido a lo que recientemente le ha ocurrido al Euro.


La idea es sencilla.

En cada cambio de una moneda a otra se impondría una pequeña tasa, digamos del 0,5% del volumen de la transacción. Así se disuade a los especuladores. Porque muchos inversores invierten su dinero en divisas a muy corto plazo.

Si este dinero se retira de repente, los países tienen que elevar drásticamente los intereses para que la moneda siga siendo atractiva.

Pero los intereses altos son a menudo desastrosos para la economía nacional, como han puesto de manifiesto las crisis de los años noventa de México, el Sudeste asiático, Rusia y la actual crisis. La  tasa devolvería un margen de maniobra a los bancos emisores de los países pequeños y opondría algo al dictado de los mercados financieros.


Esta idea cobra fuerza siempre que nos enfrentamos a crisis financieras internacionales y va evaporándose conforme las aguas vuelven a su cauce.

 

Obama, Brown, Sarkozy, Merkel, el Parlamento Europeo,… En los últimos tiempos han surgido apoyos de mucho peso a la idea de gravar las transacciones financieras para frenar la especulación.


Lula Da Silva no solo apoya la Tasa sino que ha adoptado unilateralmente la misma en Brasil para frenar la revalorización de su moneda. En Latinoamérica también están a favor de gravar las transacciones financieras Nestor Kirchner y Hugo Chavez.


En España, la posibilidad de aprobar la Tasa Tobin se debatió en el Congreso el pasado 16 de febrero a propuesta de Joan Herrera de ICV. La idea era penalizar hasta en un 80% el valor de las transacciones en el caso en que provoquen “alteraciones importantes” de las cotizaciones. Sin embargo apenas logró el apoyo de 15 diputados.

PSOE, PP y CIU votaron en bloque en contra.

 

Más de 300 economistas de todo el mundo, han firmado una carta en apoyo a la creación de un impuesto sobre las transacciones financieras... lo han llamado la tasa Robin Hood y es una variante de la Tasa Tobin. Serviría para que la banca compensara a la sociedad por haber causado la crisis y para combatir la pobreza y preservar el medio ambiente.


Conclusión

 

Ahora bien, hay que ser realista.

Esta tasa difícilmente podrá aplicarse si no es con el concurso mundial de las grandes potencias económicas.

Además plantea una serie de problemas técnicos, tanto para su recaudación e implantación, como para la distribución de los fondos.


Sospecho que cuanto mejor funcione la medida, menor será la recaudación y viceversa, ya que de lo que se trata principalmente es de que la tasa evite las operaciones especulativas. De aquí el espejismo en que algunos caen al calcular los ingresos que se obtendrían -se habla de recaudar 720.000 millones de dólares anuales-, considerando todas las operaciones actuales... sin caer en la cuenta de que la mayoría de ellas no se producirían si la tasa Tobin fuese eficaz.

 

La tasa Tobin podría ser una buena medida, desde luego no la única, ni siquiera la más efectiva; pero, en cualquier caso, bienvenida sea su reivindicación, siempre que seamos conscientes de sus limitaciones.

 

Fuentes:

radiocable.com

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