Sark, el último estado feudal de Europa

Publicado en por Pepola

Sark-751014.jpgLa isla Sark es la más pequeña de las cuatro islas situadas en el Canal de la Mancha.

Tiene un área de casi 6 km2 y alrededor de 600 habitantes. Como el resto del grupo de islas del canal, es una dependencia de la corona británica-una especie de territorio de ultramar-, no una colonia.

Se trata de un estatus ambiguo otorgado en la época en la que el Reino Unido necesitaba islas estratégicas que la separaran de su enemigo de entonces, Francia.

En 1563, la reina Isabel I le entregó la isla al Seigneur (señor) de St Queen, en Jersey, con la condición de que la mantuviera casi despoblada con solamente 40 hombres leales al reino.

 

Se la considera el último territorio en abolir el feudalismo de Europa con más de 400 años de organización feudal a sus espaldas.

 

La mayoría de las leyes han cambiado poco desde el siglo XVI.
Tanto es así, que si un vecino se siente ofendido por otro isleño puede invocar el ‘Clameur de Haro’. Un ritual que consiste en tirar el sombrero al suelo, arrodillarse y recitar una plegaria que obliga al ofensor a cesar en su actitud, hasta que una persona ajena decide quién tiene razón.
Pero este regreso al pasado también implica normas menos bucólicas, como la que permite que los hombres peguen a sus esposas, siempre que no lo hagan con instrumentos más estrechos que un dedo, ni derramen sangre.

Señores, siervos y terratenientes

En Sark no existe sanidad pública ni pensiones de jubilación o desempleo, y sus 600 siervos deben arrendar sus casas a 40 terratenientes. Los deberes de estos últimos son entregar al ‘señor’ un pollo vivo cada año y tener en su casa una escopeta por si fuese necesario defender la isla de asaltos extranjeros.
El Seigneur es la única persona autorizada para poseer palomas y perros; es el dueño absoluto de todo lo que llegue a sus costas vía el naufragio, sean patos de juguete o botellas de cerveza.

Es considerado arrendatario de la reina, a la que paga un alquiler anual simbólico de una libra 006D5CTGP1_1.jpgesterlina.
Los automóviles están prohibidos y se utilizan bicicletas,
tractores y carros tirados por caballos, que le da un aire muy pintoresco.

La principal fuente de ingresos
es el turismo, lo que no sorprende porque el lugar tiene una belleza incomparable.                      



 La isla está formada por la Gran Sark (al norte) y la Pequeña Sark (al sur),
conecatdaas ambas por este estrecho y elevado itsmo.

El ‘señor’ es el único que puede ocupar el primer banco en la iglesia y tiene derecho a cobrar una tercera parte del valor de cualquier venta de tierras. Pero, esta vez, la avaricia ha roto el saco, porque este lucrativo privilegio ha sido el principio del fin de su poder absoluto. Y es que la democracia ha llegado a Sark de un modo muy peculiar.


Como las otras islas del Canal de la Mancha Sark es también un paraíso fiscal a una hora de vuelo de Londres, sin gravámenes a las ganancias ni retenciones a las sociedades.


Como derribar un sistema feudal

Los gemelos Barclay, propietarios del Ritz y del ‘Daily Telegraph’, cuya última adquisición ha sido la diminuta isla de Brecqhou, situada bajo los dominios del señor de Sark, lo que le da derecho a cobrar una tercera parte de los dos millones y medio de libras que han pagado los Barclay por su nueva residencia.


Un gasto imprevisto que no están dispuestos a asumir y que les ha llevado a realizar una intensa campaña de desprestigio hacia Sark a través de su periódico. Los titulares que acusaban a Beaumont de abuso de poder y, sobre todo, el temor a imposiciones peores por parte del Gobierno británico han hecho que el 55% de los vecinos haya aceptado, ‘a regañadientes’, la creación de un Parlamento elegido en las urnas.

En septiembre de 2005, la mayoría de la población (234 votos a favor y 184 en contra) aprobó la reforma. El Seigneur perdió su feudo y entregó el poder a 28 diputados, que por primera vez en cuatro siglos, ya no serán siervos sino simplemente ciudadanos.


Fuentes:

servicios.laverdad.es

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