NeuroMarketing, la economía del inconsciente

Publicado en por Pepola

http://www.ekkamarketing.com/wp-content/uploads/neuromarketing.jpgEl neuromarketing trabaja con el hecho que gran parte de los motivos que llevan a una persona a adquirir un producto se encuentran en un nivel por debajo de la conciencia.

Se ha demostrado que una decisión de compra dura 2.5 segundos de los cuales el 95% se toma en el inconsciente. Esto origina una diferencias, en ocasiones muy grandes, entre lo que decimos y lo que hacemos y sentimos.

Lo importante del neuromarketing es que todos estos objetivos se logran sin realizar preguntas a las personas sino evaluando el cerebro.

 

Así, tanto los hábitos de vida, la educación recibida en casa y en la escuela como las experiencias que tenemos van tejiendo una red neuronal diferente en cada uno de nosotros. Esta red es la base biológica de todas las alternativas o formas de decisión que seamos capaces de tomar. Esto explica, por ejemplo, la lealtad a determinadas marcas.

 

La incursión de las empresas en la neurobiología y las neurociencias es cara y exige tiempo. Además, el análisis de los datos obtenidos requiere especialistas altamente cualificados para su elaboración y aplicación, por lo cual el neuromárqueting actualmente es sólo accesible para las grandes empresas.

Estas técnicas ya son utilizadas desde el año 2004 por varias consultorías del mundo como Neurosense, Ameritest, Brighthouse o Eurobusiness.

Empresas que trabajan ya con las posibilidades de aplicar los descubrimientos del neuromárqueting son Nestlé, Coca-cola, Citibank, Disney o Kraft.

 

El neuromárqueting trabaja con las tecnologías más modernas para identificar patrones de actividad cerebral que revelan mecanismos internos de la mente de cada individuo.

Uno de los métodos utilizados por investigaciones en publicidad es el event-related fMRI, una técnica basada en la [[resonancia magnética]] funcional por imágenes que escanea la actividad cerebral a una velocidad de hasta 4 imágenes por segundo y que permite observar diferentes zonas de actividad de manera simultánea.


Así pues, las neuroimágenes nos permiten ver qué zonas del cerebro se activan cuando el cliente procesa la información que recibe antes de comprar un producto. A través del análisis exhaustivo de la actividad cerebral, podemos saber el grado de racionalidad y emotividad de la decisión así como el tipo de emoción que interviene en el proceso de compra.

En la mayoría de los casos, la aplicación de las neuroimágenes confirma que el vínculo emocional con los clientes es el que define el éxito a largo plazo de las marcas. Incluso, mediante la lectura de las olas cerebrales de individuos expuestos a un mismo estímulo, se puede comprobar si existe una relación directa entre lo que dicen y lo que verdaderamente piensan de un producto.

 

En la opinión de Néstor Braidot, especialista en neuromárqueting, la aplicación de esta ciencia no crea necesidades en los clientes puesto que estas necesidades son previas a la compra del producto. Lo que sí hacen es influir en la mayoría de decisiones relacionadas con el consumo.

 

Fuentes:

 

"Neuromarketing. Fusión perfecta" de Roberto Álvarez del Blanco.

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