Rapiñando la Deuda: Los Fondos Buitre

Publicado en por Pepola

buitre.jpgEstán asentados en paraísos fiscales como las Islas Caimán y son unos desconocidos por el gran público. Tienen un poder económico que les permite encarar procesos de largo plazo.

Se especializan en deuda de países emergentes.


A mediados de la década de 1990, un hombre de negocios llamado Paul Singer inventó un nuevo tipo de fondos de cobertura, rápidamente apodado fondo buitre.

 

Los fondos buitre se caracterizan por una estrategia de largo plazo.


El negocio es simple:

compran deudas de países pobres y y luego buscan recuperar su inversión a través del embargo de bienes, las demandas judiciales y la presión política para obtener un desembolso muy superior a lo que pagaron por la deuda.

El objetivo es mantener la demanda contra viento y marea para que los gobiernos en cuestión terminen pagando la mayor parte posible de la deuda.

 

Por supuesto a los operadores de mercado no les gusta nada este nombre -tan poco comercial- y en su lugar los denominan con un bonito eufemismo: distressed debt o "fondo de situaciones especiales" (special situations funds, en inglés).

 

Los fondos buitre recaudan la mayor parte de su dinero a través de acciones legales en tribunales de EE.UU e Inglaterra (sobre todo en EEUU, que por lo visto sale más barato). .. realmente son acciones contra los gobiernos extranjeros.

Con ésta táctica y según datos del Fondo Monteario Internacional (FMI), en promedio estas empresas obtienen unos nada despreciables beneficios de entre el 50 y el 350%.


Países como Ecuador, Perú o Brasil los sufrieron en las últimas tres décadas.
En el caso de Argentina, se calcula que actualmente tienen en su poder unos 3 mil millones de dólares de bonos de la deuda Argentina. En enero de 2010 un Juez de los Estados Unidos embargó cuentas del Banco Central argentino.

 

En este sistema de rapiña, en el que los fondos buitre, adoptan a menudo el papel de sorprendidas víctimas de gobiernos que son poco de fiar. De hecho, buscan situaciones en las que, a fuerza de litigar agresivamente, pueden obtener resultados mucho mejores que los inversores corrientes. Pero también juegan un papel importante dentro del ecosistema de las finanzas internacionales. Crean mercados secundarios para quienes desean deshacerse de sus títulos y castigan a los países que no pagan.

 

Este argumento no convence a los partidarios de la reducción de la deuda, que señalan el proceso contra Zambia como ejemplo de las penurias que estas empresas son capaces de ocasionar.

Su deuda nació en 1979, cuando Rumanía le prestó dinero para comprar tractores. Durante 20 años el tema nunca fue más allá de los libros de contabilidad. Hasta que en 1999 un fondo buitre convenció a Bucarest para que le vendiera sus derechos por unos pocos millones de dólares. Hoy, con una pobreza desgarradora y una epidemia de sida, Lusaka puede acabar pagando una cantidad muchas veces superior a la que le prestaron.


Siempre habrá quienes no puedan pagar.

Esos Estados y sus acreedores se ven obligados a negociar la deuda, y la mayoría de los inversores están dispuestos a llegar a un acuerdo. En esta situación se dan las condiciones perfectas para que los fondos buitre, que suelen exigir el pago íntegro de sus bonos, entren en escena.


Si no pueden pagar, el fondo buitre va tras alguien que está pagando el dinero de los países pobres, tratando de forzar que les paguen.  

Un caso conocido es el de un fondo que trató de obtener una orden judicial de congelación pagos de las ayudas al Congo Belga, diciendo que debería entrar en su cuenta bancaria.

 

Las estrategias de los fondos buitre atentan contra las gestiones internacionales para cancelar la deuda de los países más pobres, un movimiento que ya consiguió condonar más de 90.000 millones de dólares en deudas de más de 30 estados.

 

De la lista del Fondo Monetario Internacional de 41 países habilitados para la reducción de su deuda, al menos 20 fueron amenazados o demandados por fondos comerciales que lucran con la recuperación de los préstamos dados a las naciones más pobres. 

 

Este tipo de actos sería innecesario si el mercado de la deuda pública dispusiese de mecanismos para negociar civilizadamente cuando un Estado no puede hacer frente a sus deudas. A pesar de los intentos del FMI, no se ha creado ningún equivalente al procedimiento legal de quiebra para los países en dificultades

Etiquetado en Economía

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pachi 06/05/2010 19:21



Qué asco, no?