La "desaparición" de Isla Bermeja

Publicado en por Pepola

bermeja.jpg¿Puede desaparecer una isla?

En México al parecer sí. Ha "desaparecido" la Isla Bermeja, ubicada a 100 millas al Norte de Yucatán y Campeche.


Estamos ante un misterio que bien podría llevar el título de "la isla del tesoro que desapareció de la cartografía mexicana", ya que sin ella también desaparecerían los derechos de México para explotar los yacimientos de una región submarina transfronteriza.

Bermeja (de unos 80 km2) era hasta hace tres décadas el último punto terrestre de México desde donde se fijarían las 200 millas náuticas que concede la ley para actividades económicas, pero ante su desaparición las islas Alacranes (unos 326 km2) ha sido tomada de referencia, lo que al parecer reduce soberanía de México sobre la zona.

La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) ha enviado una expedición científica para encontrarla. Sin éxito. Isla Bermeja no existe en las coordenadas establecidas, ni se atisban vestigios de la misma.

Se pueden leer todas clase de "conspiraciones" sobre este asunto; la mas increíble es que los EEUU hundiese la isla deliberadamente con una bomba nuclear... la realidad es menos "peliculera".


¿Donde está Isla Bermeja?

Nadie se había percatado de su existencia... la isla no era importante  hasta 1997, cuando se iniciaron las negociaciones con Estados Unidos para dividir la importante zona petrolífera del Golfo, llamada Hoyo de Dona Occidental.

Numerosos mapas de los siglos XVII a XIX (italianos, españoles, franceses, holandeses y estadounidenses) dan cuenta de su presencia. Hasta la CIA constataba su presencia en varios informes. Pero a finales de la década de los '90, cuando México negociaba con Estados Unidos un acuerdo para marcar la frontera marítima entre ambos países, Bermeja dejó de ser visible.

Incluso el sitio web de la empresa Traveljournals.net promociona viajes a la isla desaparecida.
Hasta en Google Earth se señala su posición con un interrogante: «¿Isla perdida?».



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Pactos secretos

El enorme potencial petrolero que yace en el Golfo de México ha sido objeto de negociaciones -no siempre transparentes- y que cedieron la mayor parte de esa zona petrolera a Estados Unidos, al ignorar una isla que definiría la frontera a favor del interés nacional.
Además, su posesión permitiría a México extender su mar patrimonial unos 55 kilómetros, abarcando la casi totalidad del Hoyo de Dona occidental, una de las reservas petroleras más importantes del mundo, con un potencial de 22.500 millones de barriles de crudo. Significa cerca de 30% de su producción doméstica de hidrocarburos y 23% de la de gas natural.

Parece ser que algunos de los senadores miembros de las comisiones de Energía y de Relaciones Exteriores de México tienen mucho que ver en el asunto. No sólo se ocultan sino que se destruye la información de tal manera que no quede rastro, que no quede ningún vestigio. Estos documentos (la búsqueda de Marina) son oficiales, se destruye información.


En 1997, durante las negociaciones bilaterales sobre esos lindes, trascendió que compañías estadounidenses perforaron pozos petroleros cercanos a la frontera con México; entonces se precipitaron las denuncias y estudios, así como la búsqueda de la Bemeja. De estás reuniones no existe ningún archivo ni actas, han sido ocultadas y destruidas desde el Senado de la Republica para no rendir cuentas a la sociedad.

Pasaron meses sin que las negociaciones avanzarán, hasta que Estados Unidos acepto que en la frontera de los hoyos de Dona se establecería una franja de 1.4 millas de cada lado que quedara en moratoria (sin actividades por 10 años), y además se comprometían a que si se encontraban recursos transfronterizos, Estados Unidos le pediría a sus compañías que, si lo tenían a bien, hicieran un informe y lo entregaran a México o a EU.

Con estos cambios se dio fin a las negociaciones, alegando que México había salido victorioso porque se habían quedado con 60% de la zona en disputa y los EEUU con el 40. Lamentablemente este 40% cuenta con la mayor parte de petróleo cercano a la superficie y la parte con la que se quedo México, el petróleo se ubica hasta a 3.500 metros de profundidad, y a la fecha no existe ninguna compañía petrolera que pueda explotar esta zona.


México y Estados Unidos suscribieron en el año 2000 el tratado del Hoyo de Dona para proteger yacimientos de petróleo ubicados entre sus fronteras marítimas, con una moratoria que vence en 2010 durante la cual ninguna de las partes podrá realizar tareas de exploración y explotación de esos hidrocarburos.
Al haber "desaparecido" y, con ella, el límite de los yacimientos petrolíferos que México y Estados Unidos comparten en las aguas profundas del Golfo de México.

Conclusión

En caso de que la Isla Bermeja hubiese desaparecido por causas naturales, –hundimiento o crecida de las aguas marinas–, se debe recurrir al derecho internacional, sus antecedentes en torno a casos semejantes, para resolver esta cuestión de límites.

A México sólo le queda el camino de la negociación en materia de yacimientos fronterizos y recurrir a una norma del derecho internacional que establece la obligación para los Estados de no afectar los recursos que comparten con otros.

Fuentes:
elperiodicodemexico.com
glocalia.com
BBC.news
ABC.es

Etiquetado en Recursos y Geoestrategia

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rumy 01/01/2015 22:01

Nueces

rumy 01/01/2015 21:59

Derecho internacional? No existe hasta que devuelvan la franja del Rio nièces.

Pachi 02/04/2010 11:53


Interesante.