Historia de la Bolsa

Publicado en por Emma Rodriguez

En la casi totalidad de los países existen bolsas de valores, salvo en algunos muy pequeños y otros de régimen comunista activo, como Cuba y Corea del Norte.

La historia nos cuenta que la ciudad de Brujas, en Flandes (ahora Bélgica) era muy importante para el comercio, navegación y banca en aquella época, de tal forma que era llamada "la Venecia del Norte". Y fue ahí donde se empezó a popularizar el término "Bolsa".

La Bolsa de Valores de Ámsterdam es considerada como la más antigua del mundo. Fue fundada en 1602 por la Compañía holandesa de las Indias Orientales. También funcionó como mercardo de los productos coloniales.

En 1460 se creó la Bolsa de Amberes, que fue la primera institución bursátil en sentido moderno. Posteriormente, se creó la Bolsa de Londres en 1570, en 1595 la de Lyon, Francia y en 1792 la de Nueva York, siendo ésta la primera en el continente americano. Estas se consolidaron tras el auge de las sociedades anónimas.

Hasta la creación de las Bolsas de Valores el intercambio bursátil consistía en reuniones informales de comerciantes, en los barrios mercantiles de las ciudades. En algunos artículos puede leerse que en Londres, por ejemplo, los negocios se concertaban en cafeterías; y en Nueva York, los comerciantes se reunían al aire libre en lo que hoy es Wall Street.

 

Pero el auge industrial y la explosión en el número de acciones y títulos en oferta, crearon la necesidad de establecimientos permanentes. Pero si nos preguntamos por qué se crearon estos mercados bursátiles, la respuesta hallada nos explica que su nacimiento se debió a la necesidad de tener un lugar donde colocar y dar salida a la deuda del Estado. Las deudas extraordinarias eran entonces fruto de las necesidades de financiación que generaban las guerras y normalmente esos títulos estaban reconocidos de forma deficiente desde el punto de vista jurídico y no tenían un plazo seguro de amortización.


Entre 1850 y 1890, cerca del 30% de los gastos del Estado en España se tuvieron que dedicar a amortizar y pagar los intereses de los títulos públicos emitidos.

A mitad de siglo, los representantes de la renta variable eran sólo seis: Banco de San Fernando, una compañía minera, una empresa de seguros y tres de servicios generales (transporte y gas), algo que contrasta con las más de 130 empresas que cotizan actualmente.


Fuente:
I
nfobolsa.es

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