Hashshasín, el asesinato como arma política

Publicado en por Pepola

sabbah.jpgEl uso del asesinato selectivo como arma política va unido a la autoridad política desde que esta existe. Quitar de enmedio al que detenta el poder es el método más rápido y antiguo para provocar un cambio radical.

 

Durante más de dos siglos lograron aterrorizar a cristianos y musulmanes y desatar crisis políticas.

Tanto líderes y funcionarios árabes como los príncipes cruzados, fueron víctimas de esta secta de asesinos.

 

La secta tuvo un impacto significativo en todas las sociedades secretas que vendrían después. Los cruzados importaron a Europa los métodos de los asesinos, que servirían como modelo de numerosas sociedades secretas occidentales: templarios, la francmasonería, los rosacruces... parecen deber su eficacia organizativa al trabajo de su fundador, Hassan-i Sabbah.

 

Los servicios de inteligencia, las modernas "sectas de asesinos", han incorporado muchas de las técnicas de los hashishins a sus metodologías. En un manual de entrenamiento de la CIA titulado 'Un Estudio del Asesinato', se pueden encontrar rastros de la influencia de los asesinos en todas partes. Incluso se menciona expresamente a Bin Sabbah en dicho documento.


Situémonos a finales del siglo XI -La época de las Cruzadas-. El mítico Hassan-i Sabbah, el Viejo de la Montaña, creaba la secta de los Nazaríes, conocidos como Hashshasín por sus enemigos.

 El término asesino procede del árabe hashshashín, que literalmente significa "consumidores de hachís".

Fue Marco Polo quien popularizó en Europa la existencia de esta secta de asesinos.

 

Su fama se extendió y no había magnicidio que no se les atribuyera, muchas veces erróneamente. Una de estas leyendas cuenta que el propio Saladino hizo la paz con la secta después de encontrar una daga sobre la almohada de su cama.

 

La secta de los Hashashin convirtió el asesinato en una "forma" de arte. Pero no estamos hablando de criminales sanguinarios ansiosos por alcanzar su objetivo a cualquier precio, sino de intelectuales que preferían utilizar la persuasión en lugar de la violencia. Y muchas veces seguian y estudiaban a sus victimas por espacio de semanas.

alamut.jpgSu fundador Hassan-i Sabbah, recorrió Persia durante muchos años y se asentó en la zona conocida como Tabaristán, en los montes Elburz.

 

Hassan puso los ojos en la recóndita fortaleza de Alamut (“El nido del águila”), una construcción fuertemente defendida y de difícil acceso. Rodeada por cordilleras y montañas, tan sólo un pequeño camino permitía la entrada a la fortaleza. Con la ayuda de los suyos, Hassan consiguió convertir a gran parte de los soldados de la guarnición, tomando la fortaleza en pocos meses. Desde ese momento Alamut sería el centro del poder Nizarí.

 

La orden hashishin se fundamentaba en una organización burocrática tradicional. En la cima de la jerarquía figuraba Sabbah –cuyo sobrenombre era "El Viejo de la Montaña"–, quien predicaba la dedicación absoluta a un Dios trascendental. Más abajo estaban los priores magníficos (místicos y clérigos), los propagandistas y, finalmente, los fidais, el escalafón más bajo de los hashishins.


Hassan entró a formar parte de la secta ismaelí, una corriente minoritaria del chiísmo que luchaba por restaurar el poder religioso en la figura de los descendientes de Alí, empleando la fuerza si era necesario.

 

Hassan gobernó la secta de los asesinos con mano de hierro. El ascetismo y la religiosidad extrema fueron la base de la secta. Todos los datos que se conservan de los Nizaríes proceden de sus enemigos. Se decía que Hassan adoctrinaba a sus soldados con el consumo de hachís, ofreciéndoles bellos jardines y mujeres hermosas para arrebatárselas luego.

“Si quieres volver al paraíso, cumple tu misión”. Es difícil averiguar la verdad sobre los métodos de Hassan, sino imposible... yo descartaría esta teoría.

El hachís no es una droga inhibitoria del miedo, ni mucho menos. Teniendo en cuenta el objetivo de Hassan, la droga sería casi antiproducente. Es más probable que la leyenda tenga su origen en la mistificación de sus enemigos y los occidentales.

   

La primera victima de los discípulos de Alamut fue Nizam Al-Mulk, gran visir del sultán selyúcida Malîk shah. Fue autor de El Libro del Gobierno y du­rante treinta años el ministro principal de dos gobernantes sucesivos de las tribus seljucs.

En el siglo XI estableció en térmi­nos generales quiénes eran los enemigos del Estado y, de la misma manera, señaló los caminos que un monarca, que por supuesto sólo podía ser un déspota absoluto, pudiera atar y perder, nombrar y remover por su propia voluntad. Fue un “Maquiavelo” persa.

 

La secta de los asesinos sobrevivió más de siglo y medio tras la muerte de su fundador. Al Viejo de la Montaña le sucedieron siete gobernantes, hasta la destrucción de Alamut en 1256 a manos mongolas. El ejército mongol quemó la fortaleza hasta sus cimientos. Sus miembros se dispersarían por todo Oriente, sobreviviendo en pequeños grupos hasta desaparecer con el paso del tiempo.

Etiquetado en Historia

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Seguridad Social 09/03/2010 16:54



Me he quedado de piedra despues de leer todo lo que has puesto! No me podia imaginar que todo esto fuera y funcionase asi, porque es de locos!