La Estación Espacial Internacional

Publicado en por Emma Rodriguez

Hace unos 60 años el mundo estaba sumido en una de las mayores guerras conocidas por el hombre. No mucho tiempo después estábamos sumidos en la guerra fría.
 
¿Quién hubiera creído que antes de finales del siglo 20 que los países que fueron enemigos encarnizados se unirían para crear una estación espacial?

Los países que participan en la actualidad son los Estados Unidos, Rusia, Japón, Canadá y varias naciones europeas.
La Estación Espacial Internacional nos ha permitido saber que podemos trabajar juntos en paz, especialmente en la búsqueda del conocimiento científico.


La idea de la construcción de una Estación Espacial se concibió en la década de los 80's cuando Estados Unidos se enteró de la construcción de una plataforma similar por parte de la entonces Unión Soviética.

Pero no fue hasta mediados de la década de los 90's que Estados Unidos logra finalmente elaborar un proyecto coherente técnica y económicamente, éste requería la colaboración de otros países cada uno de los cuales aportaría con lo mejor de la tecnología que poseía, fue así como se lograron acuerdos con otros 15 países de Europa, Asia, Norteamérica y Sudamérica.


Comenzó a ser construida en 1998.

La Estación Espacial Internacional (ISS) flota a una altura de entre 335 y 460 kilómetros sobre nuestras cabezas y vuela a más de 26.000 kilómetros por hora... costará más de 20.000 millones de euros.
Se prevee que finalice su montaje el año que viene y tendrá una vida útil de 10 años.

En total se tendrán que realizar cerca de 45 viajes y 91 paseos espaciales, para completar la estación órbital.

Actualmente en el proyecto de la ISS trabajan 16 países: EEUU, Canadá, Rusia, Japón, Italia, Bélgica, Holanda, Dinamarca, Noruega, Francia, España, Alemania, Gran Bretaña, Suecia, Suiza y Brasil.

Una vez completada la tarea, la humanidad contará con una reluciente estación permanente donde diseñar experimentos científicos sobre materiales, biología o medicina y desarrollar nuevas técnicas de construcción y de ingenieria.

Además, los conocimientos que se adquieran de estos experimentos y de la vida en el espacio serán básicos para que, en un futuro no muy lejano, el hombre sea capaz de llegar a Marte o construir una base permanente en la Luna.


La ISS tendrá en su interior 6 laboratorios, lo supone una gran plataforma de investigación para diversos estudios científicos y tecnológicos: productos de fabricación espacial, astronomía, detección terrestre a distancia, mecánica de materiales y fluidos, desarrollo de plantas y animales, biotecnología (crecimiento de cristales de proteínas y cultivos celulares), epitaxia de haz molecular (EHM), etc.


La mayoría de estos experimentos se cimientan en las condiciones de microgravedad del medio espacial real. La microgravedad del espacio se ha convertido en una herramienta importante para que los científicos puedan desarrollar materiales altamente sofisticados y procesos para el uso en estructuras y maquinaria electrónica avanzada, y otros productos que serán fundamentales en el siglo XXI.


Bajo la microgravedad, también llamada (inapropiadamente) gravedad cero, los materiales cristalizan de una forma distinta a como lo hacen en la Tierra bajo la fuerza de la gravedad. Este hecho hace que estos materiales, sintetizados en el espacio, puedan tener propiedades y comportamientos distintos a los conocidos hasta ahora.


En estas condiciones, los científicos pueden abarcar un gran número de actividades, desde determinar las propiedades fundamentales que controlan cómo los materiales se forman y comportan, hasta sintetizar productos de alto valor para su uso posterior en la Tierra, en campos como la medicina, la biología o la química.


En los últimos años la Estación ha provocado ciertas controversias debido fundamentalmente al inicio del denominado "turismo espacial" tanto así que en la actualidad existe un proyecto en fase de estudio que tiene previsto habilitar un "hotel" en el espacio para turistas que puedan pagar un tour... se prevé que el precio mínimo sería de unos 10 millones de dólares.

Sin duda un viaje no apto para claustrofóbicos pero con unas vistas sin igual.

Fuentes:
estacionespacial.com

Etiquetado en Tecnología

Comentar este post