El efecto Pigmalión, el peso de la expectativa

Publicado en por Pepola

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  "Creer posible algo es hacerlo cierto"

Friedrich Hebbe


Es un concepto interesante que demuestra como solemos hacernos trampa a nosotros mismos.

Está demostrado que la confianza que los demás tengan sobre nosotros puede darnos la fuerza para poder alcanzar los objetivos más difíciles.

 

Ésta es la base del efecto Pigmalión (o profecía autocumplida), que la psicología encuadra como un principio de actuación a partir de las expectativas ajenas.

 El nombre Pigmalión nace de la leyenda de un mitológico rey de Chipre y hábil escultor, de quien se cuenta produjo una escultura de la diosa Afrodita (Galatea), su mujer ideal, tan bella que se enamoró perdidamente de ella, hasta el de rogar a los dioses para que la estatua cobrara vida y poder amarla en la vida real.

 

Se puede decir que somos lo que los demás esperan que seamos.

Estas profecías tienden a realizarse cuando existe un fuerte deseo que las impulsa, como en este pequeño cuento:

Había una vez dos niños que patinaban sobre una laguna helada. Era una tarde nublada y fría, pero los niños jugaban sin preocupación. De pronto, el hielo se reventó y uno de los niños cayó al agua, quedando atrapado. El otro niño, viendo que su amigo se ahogaba bajo el hielo, tomó una piedra y empezó a golpear con todas sus fuerzas hasta que logró romper la helada capa, agarró a su amigo y lo salvó.

Cuando llegaron los bomberos y vieron lo que había sucedido, se preguntaban cómo lo hizo, pues el hielo era muy grueso.

- “Es imposible que lo haya podido romper con esa piedra y sus manos tan pequeñas”, afirmaban.

En ese instante apareció un anciano y dijo:

- “Yo sé cómo lo hizo”.

- “¿Cómo?”

- “No había nadie a su alrededor para decirle que no podía hacerlo”.


El Efecto Pigmalión está muy ligado al de profecía autocumplida.

Una profecía autocumplida es una predicción que hace que se le convierta en realidad.

Por ejemplo, creo que lo voy a hacer mal en la escuela, por lo que disminuye el esfuerzo que he puesto en mis tareas, estudiar... y termino haciéndolo mal, como yo pensaba.

Otro ejemplo común son las relaciones. Creo que mi relación en pareja va a fallar, así que voy a empezar a actuar de forma diferente, alejándome emocionalmente. A causa de mis acciones, yo en realidad soy la causa de fracaso la relación.

Esta también es una poderosa herramienta utilizada por "psíquicos", que implantan una idea en su mente, y es muy probable que esto ocurra, porque crees que así será. 


Otro ejemplo es el efecto placebo, cuando la expectativa se basa en un medicamento o en un tratamiento homeopático en el que depositamos nuestros deseos de que funcionen.

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