El curioso principado de Liechtenstein

Publicado en por Emma Rodriguez

Liechtenstein es un minusculo pais centroeuropeo situado entre Suiza, con quien el rio Rhin hace de frontera, y Austria.
Con sus escasos 160 kilometros cuadrados, suele ser necesaria una lupa para encontrar este diminuto estado en la mayoria de mapas europeos.

Es tan pequeño que en 2007 unos 170 soldados de infantería suizos avanzaron cerca de dos kilómetros en el territorio del pequeño principado, durante un ejercicio nocturno. Cuando se percataron de su error, regresaron rápidamente a su país. Sin embargo, parece que nadie en Liechtenstein notó la invasión accidental, según dijo un portavoz del Ministerio del Interior del principado, Markus Amman.

Sin duda esta pequeña nación es más conocida por ser un paraíso fiscal.
Tiene
74000 empresas multinacionales, generalmente en forma de un simple apartado de correos, debido a un impuesto de sociedades muy ventajoso.
En este país de 32.000 habitantes, registra a 16 bancos y a 80.000 sociedades de cartera
Los activos gestionados por Liechtenstein llegaron el año pasado a 225.440 millones de francos suizos (148.400 millones de euros, 210.300 millones de dólares), con una caída de 19% respecto a 2007 debido a la crisis financiera mundial y a la mala prensa que le valió el robo de datos del banco LGT.


Es el sexto estado más pequeño del mundo (por población es el séptimo) y es una de las dos únicas naciones cuyo nombre procede directamente de la casa gobernante (la otra es Arabia Saudí).

En el año 2006 las autoridades del principado midieron las fronteras y descubrieron que el país era medio kilómetro cuadrado más grande de lo que se pensaba... no es mucho, pero proporcionalmente es como si España ganara 1.500 kilómetros cuadrados de la noche a la mañana.

También es uno de los dos únicos países doblemente sin litoral, es decir, que, sin tener salida al mar, únicamente tienen fronteras con otros países en la misma situación (Austria y Suiza).

El pequeño principado tiene más caracterísiticas que lo hacen único.
Como la mayor parte de los microestados, carece de moneda propia, siendo el franco suizo la de curso legal.
Es el país germanoparlante más pequeño del mundo.
Fue el primer estado en renunciar a las fuerzas armadas, cuando disolvió su pequeño ejército de 90 hombres en 1868.

Otra curiosidad es que
el gobierno de ese país europeo prohibió en 2005 el uso de cáñamo como comida para vacas, una decisión que ha enfurecido a los ganaderos, que insisten en que el cáñamo relaja los nervios bovinos.
"Hoy en día, muchas de las vacas sufren de estrés. Una vaca tranquila produce mucha mejor leche. Esto es un hecho", dice
el cultivador de cáñamo Jean-Pierre Egger.

La dinastía de Liechtenstein, de la cual el Principado toma su nombre (más que al revés) estaba entre las familias nobles más poderosas de Alemania al final de la Edad Media. A pesar de ello, y aunque poseyeran grandes terrenos en Alemania, estos costosos territorios estaban dados en un régimen feudal bajo el dominio de señores feudales, principalmente de la Casa de los Habsburgo. Por lo tanto, sin poseer ningún territorio directamente bajo el mandato Imperial, la dinastía Liechtenstein no cumplía el requisito imprescindible para poder formar parte del Reichstag.

En 1806, Liechtenstein se convirtió en miembro de la Confederación y obtuvo la soberanía, que ha mantenido hasta hoy.

Liechtenstein es el único país del mundo que no reconoce a la República Checa, ni tampoco a Eslovaquia.
El asunto viene de las postrimerías de la II Guerra Mundial, cuando Checoslovaquia expropió vastas extensiones de tierra pertenecientes a la casa reintante dentro de una política antigermana muy discutible (se expulsó del país, se expropiaron sus propiedades y se retiró la nacionalidad a todos los habitantes de etnia germánica). Como consecuencia, todos los nacionales de Liechtenstein tuvieron prohibida la entrada en Checoslovaquia hasta los años 90. En la actualidad, Praga no existe en Vaduz.


Otro dato curioso: entre 1921 y 1937 la bandera era únicamente roja y azul, sin corona, pero en los Juegos Olímpicos de Berlín las autoridades del país "descubrieron" que era idéntica a la de Haití, por lo que procedieron a añadirle
una tiara en su parte superior izquierda.

Su sistema político también tiene su aquel.
Oficialmente una monarquía parlamentaria, como España o los Países Bajos, pero en Liechtenstein el Príncipe Hans Adam II tiene el poder de, entre otras cosas, disolver el parlamento, convocar elecciones o vetar leyes.

Curiosamente, estos poderes se le otorgaron mediante un referéndum, realizado en 2003, con el apoyo de dos terceras partes de la población.
La consulta fue celebrada bajo la amenaza de la familia real de marcharse del país (junto con su fortuna de 4.000 millones de euros) si el pueblo no apoyaba la reforma.
Otro referéndum, esta vez celebrado en... ¡¡1984!!, sirvió para que los hombres les dieran el derecho a voto a las mujeres.


Pero si su sistema político y su historia son curiosos, su organización territorial lo es más aún.
Liechtenstein es el último estado superviviente de los más de 350 que formaron el Sacro Imperio.

El actual territorio del país se formó entre 1699 y 1712 cuando el Príncipe Juan Andrés compró los señoríos de Vaduz y Schellenberg para obtener una plaza en Dieta Imperial.

En 1806, con la disolución definitiva del Imperio, Liechtenstein accedió a la soberanía plena. Como herencia de su origen feudal quedó la estrambótica distribución de su territorio.

El país tiene una superficie de 160 kilómetros cuadrados dividida en once municipios. Más de la mitad de ellos tiene uno o más exclaves repartidos por el territorio, resultando el mapa de Liechtenstein una especie de puzzle incomprensible.

De los once municipios que componen el principado, siete tienen su territorio partido en dos o más trozos. El caso de Balzers, al sudoeste del país, es extremo: el territorio conjunto de los dos exclaves (un territorio que pertenece políticamente a otro pero que no está conectado con aquel) que posee es mayor que el del pedazo principal. Triesenberg y Gamprin tienen un solo exclave cada uno. Eschen posee dos, Planken tres, Schaan cuatro y la capital, Vaduz, cinco.

Los exclaves no sólo llaman la atención por su cantidad y tamaño, sino también por la distancia relativa a su territorio de referencia. El más meridional de los exclaves de Schaan está a nueve kilómetros del pueblo, en un país que mide apenas veinticuatro kilómetros de norte a sur. Proporcionalmente, es como si Chile tuviera un exclave en Colombia que fuera del tamaño de Ecuador.

Fuentes:
Web de Liechtenstein (en alemán)
Fronteras Blog

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