¿Cómo se data el pasado?

Publicado en por Emma Rodriguez

Hoy en día, gracias a medios tecnológicos cada vez más avanzados se puede decir cual es la edad aproximada de casi todo.


Los sistemas para fechar restos se desarrollaron a principios del siglo XX.

En la actualidad no hay ningún método de datación universal -pues ninguno cubre toda la escala temporal- y ninguno de ellos sirve para cualquier tipo de material, por lo que se suelen combinar para obtener fechas más exactas.

El método más conocido es la datación por el isótopo radioactivo del carbono 14.

A partir de la muerte del organismo, el isótopo radiactivo empieza a desintegrarse a un ritmo conocido sin ser reemplazado por el carbono del dióxido de carbono atmosférico.
Es útil para la datación en arqueología, antropología, oceanografía, edafología (estudia la composición y naturaleza del suelo en su relación con las plantas y el entorno), climatología y geología reciente.


El C-14 no es muy exacto, ya que en la atmósfera existen fluctuaciones en la cantidad de carbono, además no puede ir muy atrás en el tiempo porque sólo llega a datar hasta 50.000 años atrás; 70.000 con técnicas especiales.
Cuanto más antigüa es la muestra, mayor es el margen de error. Po ellos se usan otros métodos de datación con isótopos radiactivos, como el oxígeno 18, el uranio/plomo, etc., que se complementan con las muestras analizadas de carbono 14.

Pero hay muchos más métodos de datación. Veamos los más utilizados:

-Dendrocronología:

Desde siempre hemos oído que contando los anillos de un tronco podemos determinar su edad.

Así es: la mayoría de nuestros arbustos y árboles suman cada año un anillo más a su tronco.


Durante toda la vida del árbol, se forma un registro anual que refleja las condiciones climáticas en las cuales ha crecido.

Esto permite a los dendrocronólogos datar con precisión eventos y estados climáticos alcanza, por el momento, exactamente, 12.468 años.


-Núcleos de Hielo, las cápsulas del pasado:

Los resultados del análisis de los núcleos de hielo constituyen potentes indicadores de hechos o procesos del pasado.

Se utilizan en paleoclimatología, vulcanología y geología, entre otras disciplinas.


Se consiguen perforando en las regiones polares y en capas de hielo y glaciares montañosos de bajas latitudes.

 

Recientes proyectos en marcha en Groenlandia y en Antártida están proveyendo de riquísima información de los últimos centenares de miles de años atrás, 800 milenios en el caso del Proyecto Europeo EPICA.


La perforación más profunda se hizo en 2003 en la estación de investigación rusa, base Vostok, que alcanzó a 420.000 años, revelando 4 períodos glaciares... casi nada.

 

-Estratigrafía:

Es el estudio e interpretación de las rocas sedimentarias estratificadas.

Las rocas siempre aportan información sobre su origen. Si han surgido en la superficie terrestre, como es el caso de las rocas sedimentarias, muchas volcánicas y alguna metamórfica, nos proporcionarán información, además, del medio en que se formaron.

Los estratos están colocados originalmente de forma horizontal (principio de horizontalidad de los estratos) y según su edad, los de mayor antigüedad más abajo y los más recientes arriba y por lo tanto permiten establecer cronología.


Pero no sólo se datan el clima o los restos arqueológicos, también se le puede seguir la pista a los grupos humanos:

 

Datación de migraciones humanas

Investigadores de la Universidad de Leeds, en Inglaterra, han diseñado un método muy exacto de datación de las antiguas migraciones humanas, incluso en los casos en que no existen evidencias arqueológicas que corroboren dicha datación.

La estimación de la cronología de las migraciones de población siempre ha sido problemática. El método más usado es el genético, que funciona retrocediendo por el ADN hasta encontrar el último ancestro común de cualquier conjunto de linajes. Sin embargo, este método no es del todo fiable.

Por ello, se ha hecho a través del ADN mitocondrial.

El genoma mitocondrial sólo se puede obtener de la madre (se le llama Eva mitocondrial).
Así como las mitocondrias se heredan por vía materna, los cromosomas Y se heredan por vía paterna.
Por lo tanto es válido aplicar los mismos principios. Sin embargo, es muy importante aclarar que, no habría vivido en la misma época que la Eva mitocondrial, sino unos 50.000 años más reciente.

A diferencia del ADN nuclear, el ADN mitocondrial no sirve para identificar individuos, pero si para identificar grupos de individuos.


Patrones de migración de humanos como lo indica el  ADN mitocondrial.

Según explican los científicos, la eliminación gradual de las mutaciones genéticas dañinas que propicia la selección natural produce un efecto en la forma en que se ven esas mutaciones en un árbol familiar. Ellos han desarrollado una fórmula que corrige dicho efecto y que permitiría datar cualquier migración de la que se tengan datos disponibles, incluso aunque se haya producido hace 200.000 años.

Más información: SIGEN

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