Amelia Earhart, la dama del aire

Publicado en por Emma Rodriguez

A principios del siglo XX, la aviación era una asombrosa y temeraria aventura.

Nacio el 24 de Julio de 1898 en Atchison, Kansas. Su padre fué un abogado y su madre era la hija de un acaudalado juez.

Amelia era una mujer de fuerte carácter, de decisión y nada convencional.
El alcoholismo de su padre la llevó decidir que ella iba a ser una mujer independiente que compartiría sus responsabilidades de manera equitativa con un hombre, y no sería dependiente de él... de hecho cuando se casó siguió conservando su apellido de soltera.

A
dmiraba a otras mujeres que habían realizado grandes proezas.
Tenía un álbum personal en el que pegaba recortes de noticias sobre heroínas que alcanzaban grandes logros en campos aún monopolizados por hombres.

Earhart fue enfermera voluntaria durante la primera Guerra Mundial, y más tarde asistió a la Universidad de Columbia donde estudió Medicina; pero su verdadera pasión era volar. Abandonó sus estudios para poder trabajar y costear las lecciones de vuelo.

En 1921 comenzó a dar clases de vuelo y antes de que finalizara el año ya se había comprado un avión para ella sola, un pequeño avión de dos plazas de color amarillo brillante al que bautizó como “Canarias“.
Con este aparato estableció el pimero de sus varios récord: fué la primera mujer que subió hasta los 14.000 pies de altitud.


Fué la primera mujer que cruzó el Océano Atlántico y también fué la primera mujer que recibió la Gran Cruz de Vuelo.
La primera, también, en volar de una punta a la otra de los Estados Unidos.

En 1937 se propuso llegar más allá; se propuso ser la primera mujer que diera la vuelta al mundo utilizando una ruta distinta a la habitual en estas travesías. En efecto, los viajes en avión alrededor del mundo se habían desarrollado, hasta entonces, en cortas etapas a través de los cielos del hemisferio norte. Earhart intentaría, junto a su copiloto y navegante, el capitán estadounidense Frederick J. Noonan, circunvolar el globo siguiendo la línea del ecuador, en un bimotor Lockheed Electra.

Tras haber completado 33.000 kilómetros en treinta días, más de los dos tercios de la travesía, su avión desapareció en medio de un temporal
cerca de la isla Howland, junto a Australia.

El 2 de junio de 1937, el guardacostas norteamericano de la isla recibió este radiomensaje: “Debemos estar sobre ustedes, no podemos verlos, estamos agotando el combustible, no podemos comunicarnos por radio…”

El avión desapareció cuando completaba la penúltima etapa. En los días siguientes tuvo lugar una de las más grandes búsquedas de la historia. Participaron hombres, barcos y aviones de tres naciones.

 

Este hecho fué motivo de numerosas y a menudo fantásticas especulaciones, pero hasta hoy día se desconocen las circunstancias del accidente y el lugar exacto donde éste se produjo.


Algunos pensaron que los japoneses les dispararon creyendo que se trataba de una misión secreta espía, otros creen que se hallaban en un vuelo experimental en una misión extraordinaria al retornar a los Estados Unidos cambiaron de identidad. Otros opinan que se quedó sin combustible sobre el Océano Pacífico.

Algunas personas todavía están investigando el caso.
¿Qué le sucedió a Amelia Earhart?
Desde hace más de 72 años y aún no hay ningún indicio.

Se estrenará el 23 de octubre en USA una película sobre su vida protagonizada por la magnífica
Hillary Swank.

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