El Triángulo de las Bermudas

Publicado en por Emma Rodriguez

El Triángulo de las Bermudas es un área geográfica de 3.900.000 kilómetros cuadrados, situado entre las Islas Bermudas, Puerto Rico y Melbourne (Florida).


Las explicaciones que han dado muchos investigadores para estas desapariciones van desde secuestros por parte de piratas modernos a un simple error humano.


También existen especulaciones de que esa zona está situada por encima de un remolino o un agujero en el océano que se traga a los navíos o aviones lo suficientemente infortunados para pasar exactamente por encima.

Y algunas tan estrafalarias como la de los OVNIS (que suelen ser culpables de muchas de las cosas que no se les encuentra explicación).

 

Lo cierto es que algunos periodistas –que no eran famosos por su precisión- recopilaron informaciones sobre la desaparición de algunas embarcaciones y aeronaves en un área amplia del Océano Atlántico y expusieron dudas sobre las razones esgrimidas para justificar esas desaparaciones. Así nació el mito que se convirtió en un misterio.

 

Tras estudiar 33 incidentes registrados entre 1840 y 1973, se llegó en 1975 a la conclusión de que la mayoría de los siniestros había sucedido en realidad fuera de la misteriosa zona.


La gran mayoría de los naufragios o desapariciones atribuidas al Triángulo fueron reales, aunque casi nunca misteriosas. Para empezar, siendo consistentes con la leyenda se descartó un buen número de estas catástrofes, sencillamente porque ocurrieron fuera del Triángulo.


En algún caso, incluso, ni siquiera en el mismo mar: el Freya, supuestamente desaparecido en el Triángulo de las Bermudas en 1902, navegaba en realidad por el Océano Pacífico, y el Bella, del que se dice que se desvaneció en el Triángulo en 1854, naufragó antes de abandonar el Atlántico Sur.


Las fuertes corrientes y la profundidad de las aguas podrían explicar la ausencia de restos, subrayando que varias de las desapariciones atribuídas a esta zona, ocurrieron en verdad a más de 600 kilómetros. Además, naves civiles y militares atraviesan la región todos los días sin contratiempos.


Una explicación para las misteriosas desapariciones de barcos completos, podrían ser las grandes bolsas de gas, habituales en el lecho marino del área. Cuando el gas sube a la superficie se disuelve en el agua, disminuyendo la flotabilidad y causando que los barcos se hundan.

 

Richard McIver comenzó a interesarse por el Triángulo de las Bermudas en 1963. Treinta años después, cree que la clave del misterio se encuentra en el fondo del mar, más concretamente, en el subsuelo oceánico.
Geoquímico, vinculado a la industria petrolífera, conoce los problemas que ocasionaban los hidratos gaseosos —el gas congelado—.

El origen del metano submarino está vinculado a la descomposición de animales y plantas. El gas se cristaliza, debido a la presión y a la baja temperatura, y queda atrapado entre los estratos. Hay depósitos de hidratos en todos los océanos del planeta, incluida la región del Triángulo de las Bermudas, y bajo ellos se encuentra metano en estado gaseoso. Los escapes de gas a alta presión han provocado numerosos accidentes.

Experimentos llevados a cabo en el Instituto de Ciencias Oceanográficas de Gran Bretaña han revelado qué ocurre a una embarcación que navega en una mezcla de gas y agua. La piscina permanece tranquila hasta que se produce el escape gaseoso. Entonces, el agua se convierte en un auténtico infierno blanco, la turbulencia atrapa al navío y éste se hunde.

El número de desapariciones asociadas con el triángulo de las Bermudas es de 50 barcos y 20 aviones... una cantidad mínima.
Alrededor de 150.000 buques que pasan por esta zona cada año, 10.000 sólo envian un mensaje de auxilio (el clima y el mar no suelen ser amables por esa zona) y se hunden 100. La proporción es de apenas 0,07%.

La desaparición de aviones es lo que ha convertido en famoso a este lugar del mundo.

Los casos más famosos son las desapariciones de 5 bombarderos de la Armada de EU, así como la Estrella Tigre y el Douglas DC-3.

Lo que se contó fué que desaparecieron un día en enero de 1948 después de haber enviado el siguiente mensaje: "El tiempo excelente. Lleguaré a la hora prevista."
Estas conclusiones se publicaron en periódicos de la época.

El informe oficial no hace mención alguna de tal mensaje.
De hecho, el clima no era bueno.
Todos los informes que indican que se vieron obligados a tomar tierra debido a la falta de combustible en medio de un mar furioso.

Conclusión


Personalmente, y habida cuenta de los hechos, creo que el misterio del "Triángulo de las Bermudas" no existe. Al menos no en su interpretación para el público en general donde se mezcla con el sensacionalismo paranormal.
Ha habido y seguirá habiendo hundimientos en zonas de turbulencias, y hay muchos más en otras zonas del mundo.


Los estudiosos de lo paranormal no investigan las fuentes, aderezan los incidentes con imaginativos detalles, localizan las desapariciones donde les viene en gana y hasta ocultan información que podría explicar el accidente.

 

Los mitos son excitantes, mientras que la realidad suele abusar del gris.
Este sencillo axioma explica el éxito de  enigmas como el Triángulo de las Bermudas.
Cuando, en el fondo, no haya mucho que rascar más allá de la imaginación de aquellos que han contribuido a popularizarlo.

 

Bibliografía:

"El misterio del Triángulo de las Bermudas solucionado” de Lawrence David Kusche

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