Que ocurre mientras dormimos

Publicado en por Emma Rodriguez



Nos pasamos un tercio de la vida durmiendo. Hasta no hace mucho no se sabía muy bien cuales son los procesos que se realizan mientras estamos dormidos. Incluso se creía que el cerebro se "apagaba"... nada más lejos de la realidad.

Aunque todavía no sabemos a dónde va la mente mientras dormimos, lo que hemos descubierto es que soñar tiene un cometido específico para la evolución de la especie.

¿Por qué necesitamos dormir?

En los humanos, el cerebro constituye, como promedio, sólo el 2% del peso total corporal, pero consume el 20% de la energía gastada durante una jornada de vigilia con actividad física discreta.

El cuerpo segrega hormona de crecimiento mientras duerme (si estas en edad de crecer claro). Ayuda al crecimiento y repara los tejidos del cuerpo. Sus músculos también tienen un tiempo para descansar y relajarse.


Se regulan muchos mecanismos indispensables, como la fortificación de nuestro sistema inmunológico, pero hay muchas otras funciones que se realizan durante el sueño.
Muchas más de las que hasta ahora imaginábamos, como el papel de sueño en nuestra memoria.
Los científicos cada vez dan más importancia a dormir bien... veamos porqué.


La creatividad tiene una relación directa con la calidad del sueño, ya que el cerebro permanece activo mientras dormimos. Los cambios cerebrales que mejoran la creatividad y la capacidad de resolver problemas ocurren durante las cuatro primeras horas del ciclo del sueño, si bien este fenómeno no tiene todavía una explicación clara.

Soñar es el mecanismo que emplea el cerebro para captar el sentido de los acontecimientos del día y desechar la información inútil:

El neurólogo Richard M. Restak opina que algunos sueños pueden conducimos a un conocimiento más profundo de nosotros mismos y de otras personas. Quién no ha tenido alguna vez, dice Restak, un sueño profético o no ha logrado durante el sueño comprender algo importante sobre otra persona yo descubrir de pronto la solución de un problema al que estuvo dándole vueltas durante el día.

Soñar sería una especie de tabla de salvamento de nuestra mente: una reserva de armas emocionales para enfrentarse al mundo.

Evidentemente, la actividad neuronal difiere entre el sueño y la vigilia, pero la calidad psicológica de las emociones experimentadas es básicamente idéntica: tendemos a rememorar los sueños del mismo modo que rememoramos los hechos reales. Sólo hay una característica que diferencia la experiencia vigilante de la experiencia dormida: en la segunda, perdemos la capacidad crítica y se devalúa la capacidad de realizar dos pensamientos a la vez.


Dormir ayuda a consolidar recuerdos duraderos:


Se asume de manera generalizada que los recuerdos de sucesos y lugares son almacenados brevemente en el hipocampo antes de ser consolidados en el neocórtex para su almacenamiento permanente.

Se cree que el hipocampo, cuya forma se parece a la de un caballito de mar, ejerce un papel fundamental en el aprendizaje y la memoria, pero los circuitos y mecanismos precisos involucrados no están bien identificados todavía.


Un nuevo trabajo en el MIT demuestra la existencia de una conexión molecular entre el periodo de sueño posterior a la experiencia y el establecimiento de un recuerdo duradero de esa experiencia.

Éste es el primer estudio en demostrar esta conexión entre la reproducción del recuerdo y su consolidación. El cerebro durmiente debe reproducir las experiencias como si se tratase, en cierto modo, de la proyección de fragmentos de videograbaciones, antes de que los recuerdos de tales experiencias pasen de ser efímeros o ser longevos.


Dormir poco afecta a la capacidad de identificar lo que vemos:

Investigadores especializados en neurociencia, de la Academia Médica en Singapur, gestionada conjuntamente por la Universidad Duke y la Universidad Nacional de Singapur, han mostrado por primera vez qué les sucede a las percepciones visuales de personas sanas pero que no han dormido cuando debieran y que luchan por permanecer despiertas, como por ejemplo quienes tratan de conducir un vehículo durante la noche en vez de detenerse a dormir.

 

Curiosamente, el equipo constató que un cerebro privado de sueño puede procesar normalmente señales visuales simples. Pero las áreas visuales superiores (las responsables de dar sentido a lo que vemos) no funcionaban bien.

 

Los períodos de funcionamiento aparentemente normal podrían dar una falsa seguridad de estar con la mente despejada, cuando, de hecho, el bajo rendimiento del cerebro puede tener consecuencias funestas en situaciones de riesgo.

 

¿Porqué hay gente que necesita menos de 8 horas de sueño?


La respuesta, como no, está en la genética.
Un estudio de la Universidad de California identificó una mutación en un gen conocido como hDEC2, el cual es un factor que reprime la expresión de otros genes y está implicado en la regulación de los ritmos circadianos.

Los investigadores modificaron genéticamente a ratones y moscas de la fruta para expresar el gen humano mutado, y estudiaron el impacto en sus patrones de sueño y en su comportamiento. Las observaciones demostraron que durmieron menos.


Estos cambios en la necesidad de dormir de los ratones mutantes podrían proporcionar una explicación de por qué las personas con esta mutación son capaces de vivir sin ser afectadas a lo largo de sus vidas por la menor cantidad de horas de sueño.

 

Estos nuevos descubrimientos recuperan un valor en decadencia en nuestra sociedad global y productiva: dormir lo necesario porque es fuente de salud y de creatividad, frente a la tendencia a reducir las horas de sueño para intensificar las experiencias y aprovechar mejor el tiempo. Algo que la ciencia -y también el sentido común-, desaconseja.

 

"Dormir... quizás soñar"

No todos soñamos en color: el 12% de las personas tienen sueños exclusivamente en blanco y negro.

Cuando se le ronca, no se está soñando.

La parálisis del sueño es una condición que afecta a muchas personas en el mundo. Está directamente relacionada con la fase REM del sueño y los sueños.
Una persona experimenta la parálisis del sueño cuando se despierta el cerebro desde el ciclo del sueño REM
La persona está consciente, pero incapaz de moverse. Siguen soñando y en muchos casos pueden visualmente la experiencia de sus sueños en su habitación. 
Una persona que experimenta la parálisis del sueño no está plenamente despierta, pero es muy consciente de lo que está sucediendo.
La experiencia ha sido descrito como la visión de un  túnel distorsionado. El estado de parálisis puede ir acompañada de alucinaciones y una extrema sensación de peligro.
Muchas de las reivindicaciones históricas de la abducción alienígena han sido explicados por los casos extremos de parálisis del sueño.


Los niños no sueñan sobre sí mismos hasta la edad de 3 años y suelen tener muchas más pesadillas que los adultos.

Ernest Hartmann ha publicado muchos libros y artículos sobre el tema de las pesadillas. Su trabajo ha indicado que el tema más común de una pesadilla es ser perseguido. Los adultos son comúnmente perseguidos por una figura masculina, mientras que los niños se enfrentan los animales o criaturas de la fantasía.

Entre el 5-lO% de las personas tienen pesadillas una vez al mes o con mayor frecuencia. 
La obra de Hartmann sugiere que las pesadillas se corresponden directamente con las actividades diarias y son un indicador de miedo o ansiedad que debe ser enfrentado.

Algunos factores desencadenantes comunes pueden ser el abuso de drogas, acontecimientos traumáticos, o la pérdida de un ser querido.

Los terrores nocturnos son muy diferentes de las pesadillas y son menos comunes que éstas. Se producen durante la primera hora o dos de sueño y no durante el ciclo rápido de los ojos (Fase REM). Fuertes gritos y golpes son comunes. Los niños entre las edades de dos a seis años son los más propensos a los terrores nocturnos, y afectan a cerca del 15% de todos los niños.


Más información:

Entrevista al Dr Ernest Hartmann

 

Se han hecho muchos estudios sobre las diferencias en los sueños de los hombres y las mujeres.
Se ha demostrado que las mujeres sueñan con ambos géneros por igual, sin embargo, el 67% del tiempo de los personajes en los sueños de los hombres son predominantemente varones. 
Los sueños de las mujeres tienden a durar más e incluir más contenido emocional mientras que los sueños de los hombres suelen incluir más violencia, los coches, y las carreteras.

En promedio, el 8% de los sueños de la gente incluyen la actividad sexual.

La diferencia principal entre los géneros en los sueños sexuales es que los hombres tienden a soñar con lugares desconocidos o públicos y en sus sueños aparecen a menudo desconocidos, lo contrario para la mayoría de las mujeres.  Por supuesto que estos datos se basa en los porcentajes generales y no se cumplen en todos los casos.


Fuentes:

“The Origin and Meaning of Dreams” de Ernest Hartmann

Neuromente.com

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