David Cerny, el escultor irreverente

Publicado en por Emma Rodriguez



Es el artista checo contemporáneo más reconocido dentro y fuera de sus fronteras.

Escultor, performador de 40 años y militante político.

Empezó a flirtear con la fama cuando pintó de rosa un tanque –monumento y símbolo de la “liberación” de la República Checa por los Soviéticos tras la II Guerra Mundial-.

Entre sus obras encontramos por ejemplo un pastiche de la estatua de San Venceslao, en el que representa al patrón checo sentado en un caballo muerto, con las piernas hacia arriba, así como a niños gigantes subiéndose a la torre de televisión checa. En cuanto a sus insuperables, consta una instalación en la que muestra a Saddam Hussein en un acuario lleno de formol, titulada Tiburón, que fue prohibida en Polonia y en Bélgica en 2006.

En una entrevista le preguntaron:

¿Cuáles de sus proyectos no fueron realizados y por qué?


"Proyecté la escultura de un Titán masturbándose. Debía estar sentado sobre la cúpula del Teatro Nacional y de su pene saldría agua cada cierto tiempo. Por desgracia no fue realizado. El director del teatro resultó ser un cobarde. El proyecto debía realizarse antes del referendo de 2003 sobre la entrada de la República Checa en la Unión Europea, momento en el que nadie sabía cómo votaría la gente en el campo. Quería provocar a los nacionalistas. El presidente, Václav Klaus, se declaró de manera decidida en contra de la Unión; es un completo imbécil. La estatua era mi manera de demostrar que esta nación está llena de débiles y de onanistas.


En vez de esto, fue erigida en el centro del Casco Antiguo una fuente que representa a dos hombres orinando sobre un mapa encharcado de la República Checa. En la mayoría de los países europeos usted se hubiese tenido que enfrentar a un proceso judicial por semejante escultura. (Risas) Sólo porque se trató de una inversión privada, lo aceptaron. Lo gracioso es que hace algunos meses, durante el otoño, hubo un encuentro de cabezas rapadas aquí, y se saludaron, gritaron “heil” y esas cosas, y se desplazaron hacia el lugar de los meones queriendo destruir la instalación. La policía la salvó a base de porrazos. ¿No le parece irónico?"

Un mapa satírico de Europa en Bruselas: Entropa
Enero, 2009.
Con el cambio de semestre, cada presidencia de turno llega a Bruselas con un símbolo para adornar el espacioso patio de la sede donde se reúnen los ministros y líderes europeos —como el globo gigante con las banderas europeas de Francia, el puente de Alemania o las flores multicolores de Portugal—, pero, hasta ahora, ninguna instalación había causado tanto revuelo.


La silueta de España aparece completamente recubierta por cemento y en la parte superior se ve una enorme hormigonera roja y blanca, en una alusión nada velada a los excesos urbanísticos


Los tópicos no se detenían en España, Francia aparece como un cartel que pone "Huelga" o Italia como un gran campo de fútbol;

Suecia adoptaba la forma de un enorme paquete similar a los que envuelven los muebles de Ikea, y en la parte correspondiente a Reino Unido no hay nada, en alusión a su tradicional euroescepticismo.

 

Alemania es un puzzle de autopistas con sospechosa forma de esvástica.

Países Bajos estaba sumergido bajo el mar y sólo sobresalen minaretes de mezquitas, mientras que sobre Luxemburgo, pintado de oro falso había un cartel que rezaba “Se vende”.

Bulgaria estaba retratada como un water turco y Rumanía aparecía como un parque temático del conde Drácula.

Dinamarca ha sido construida con piezas de Lego. Polonia, unos sacerdotes plantan una bandera arco iris -símbolo del orgullo gay-, mientras que en representación de la República Checa un cartel electrónico debía mostrar los comentarios sobre el mundo y la UE del presidente checo, Vaclav Klaus, conocido por su "euroescepticismo".


Éstas son algunas de las imágenes de la provocadora exposición que República Checa ha instalado en el Consejo de la UE para sus seis meses como presidente de los Veintisiete: una denuncia de los prejuicios y estereotipos sobre las identidades nacionales que ha dejado con la boca literalmente abierta a los funcionarios, ministros y periodistas europeos.


El escultor insistió, en la rueda de prensa, en que su único propósito es la sátira y, en todo caso, insultar al arte y a sí mismo.

Pese a las reiteradas disculpas y a la disposición de la Presidencia de quitar la obra o incluso de borrar la representación de Bulgaria si este Estado lo solicita, Vondra insistió en la defensa de la libertad de expresión.

"Queríamos probar que 20 años después de la caída del Muro de Berlín no hay censura en Europa", dijo.



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