Hipatia de Alejandría, la mente más lúcida de su tiempo

Publicado en por Emma Rodriguez

"Defiende tu derecho a pensar, porque incluso pensar de manera errónea es mejor que no pensar."

Hipatia de Alejandría


El nombre de Hipatia significa la más grande. La leyenda de Hipatia de Alejandría nos muestra a una joven, virgen y bella, matemática y filósofa, cuya muerte violenta marca un punto de inflexión entre la cultura del razonamiento griego y el oscurantismo del mundo medieval.

De la madre de Hipatia no se tiene ningún registro pero se sabe que su padre, a quien ella adoraba, fue Teón de Alejandría, quien era un ilustre filósofo y matemático de esa época y que fue el maestro de Hipatia desde que ella fuera pequeña.


Supervisó la educación de su hija y, con un espíritu especialmente abierto para su época, permitió que desarrollara sus dotes excepcionales y se convirtiera en una astrónoma, filósofa y matemática. Quiso que fuese un ser humano perfecto por lo que vigiló la educación de su mente y de su cuerpo. Este entrenamiento consiguió su objetivo ya que la belleza de Hipatia y su talento fueron legendarios . Se dice que fue superior a su padre, especialmente en la observación de los astros.

Después de haber recibido enseñanza en filosofía y matemáticas de los profesores del Museo, Hipatia viajó por Italia y Atenas. Fue respetada como una eminente profesora y muy carismática.


Ella fue la primera mujer matemática de la historia de la humanidad de la que tenemos conocimiento.

Ocupó la Cátedra de Filosofía Platónica en el Museo de Alejandría un ambicioso centro de investigación creado por el rey Ptolomeo a finales del siglo III a.C y su casa se convirtió en lugar de enseñanza y reunión para los eruditos de la ciencia y la filosofía.


Hipatia escribió libros sobre geometría, álgebra y astronomía, mejoró el diseño de los astrolabios, inventó un hidrómetro y vivió una vida entregada al pensamiento. Defendió el Geocentrismo.

En una época en la que las mujeres disponían de pocas opciones y eran tratadas como objetos en propiedad, se movió libremente y sin afectación por los dominios tradicionalmente masculinos.
Todas las historias dicen que era una gran belleza. Tuvo muchos pretendientes pero rechazó todas las proposiciones matrimoniales.

La Alejandría de la época de Hipatia —bajo dominio romano desde hacía ya tiempo— era una ciudad que sufría graves tensiones. La esclavitud había agotado la vitalidad de la civilización clásica. La creciente Iglesia cristiana estaba consolidando su poder e intentando extirpar la influencia y la cultura paganas. Hipatia estaba sobre el epicentro de estas poderosas fuerzas sociales. Cirilo, el arzobispo de Alejandría, la despreciaba por la estrecha amistad que ella mantenía con el gobernador romano y porque era un símbolo de cultura y de ciencia, que la primitiva Iglesia identificaba en gran parte con el paganismo. A pesar del grave riesgo personal que ello suponía, continuó enseñando y publicando, hasta que en el año 415, cuando iba a trabajar, cayó en manos de una turba fanática de feligreses de Cirilo. La arrancaron del carruaje, rompieron sus vestidos y, armados con conchas marinas, la desollaron arrancándole la carne de los huesos. Sus restos fueron quemados, sus obras destruidas, su nombre olvidado. Cirilo fue proclamado santo.


En la época de la Ilustración, Toland y Voltaire, utilizaron su figura como expresión de la irracionalidad del fanatismo religioso, y en el Romanticismo la recrearon como la encarnación del espíritu de Platón y el cuerpo de Afrodita.


El genial Alejandro Amenábar acaba de terminar su última película sobre la vida de esta mujer sin igual.

Esperemos que, poco a poco, se vaya reconociendo el genio de las mujeres de la antigüedad, olvidadas y vilipendiadas por la Historia.

¡Bravo Hipatia!

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gran hermano 03/01/2012 16:53


Que bella frase y que cierta.

Luisa 10/25/2009 14:34




Sí realmente ¡bravo Hipatia!, esta magnífica mujer que ha sido reconocida por todos los que participaban del amor a la filosofía, quién lego
generosamente a sus discípulos las doctrinas neopitagoricas y neoplatónicas. Recomiendo el libro de Daniel Cerquero “Hipatia de Alejandría la filosofa”, donde este investigador desarrolla el
pensamiento de este maravillosa mujer, y pone especial énfasis en que los principios contenidos en su filosofía sean accesibles al lector no especializado. ¡Bravo Hipatia!




Emma Rodriguez 10/25/2009 21:48


¡Gracias Luisa por tu recomendación!
La verdad es que la Historia está llena de mujeres magníficas y valientes como ella.
Un saludo